domingo, 5 de diciembre de 2010

muerte constante mas alla de la vida

Cuando se postro en la esquina del Antonio, la noche fulminaba las calles de sombras y sonidos de ultratumba que zumbaban en el cuerpo de carolina, como si fuese un prefacio a la muerte, ella mas una ilusión que un ser verdadero, el delirio de la no sobriedad caía en su cuerpo como el frio que amenaza el porvenir del callejero. La escena. ella, la hora, la oscuridad de la noche, las farolas visibles de esquina a esquina con una fuerte luz amarilla, el pavimento solitario, el frio que se impregnaba en el cabello de corolina y hacia contraer a si misma sus piernas, manos y espíritu, intentando encontrar alguna pisca de calor en su cuerpo ya no tan humano, ya más un caduco objeto en la esquina del Antonio, aparentando a desvalidas sensaciones, a lagrimas y furia derretidas poco a poco por el pavimento que no esmera detenerse en la siguiente esquina, no obstante, se conduce sola y derretida en la vertiente de recuerdos que el pavimento fue dejando tácitamente hasta llegar a la muerte. En su mano empuña el descanso, en su hígado la muerte, en sus lágrimas un montón de recuerdos que despedir. Decir adiós a todo, despedirse de las calles, de los baretos en los parques, de la continuidad de los parques, de aquel aroma a sexo que paseaba la habitación tras un encuentro no tan casual en algún bar, habría que decirle adiós a la cerveza nacional, carolina quemara el baúl pequeño de la abuela donde guarda fotos de amigos, enemigos y amantes que algún día arrodillaron su corazón a los pies de aquella cama desvalida en la que dormía. Tendrá que despedirse de todo y meticulosamente dedicarse a la muerte, dedicarse tanto como canciones cantadas en su vida. No más fito, no más, nunca más, nunca jamás más, hasta luego guns and roses. Y se enterró el puñal a eso de las tres de la madrugada, se levanto para dirigirse al parque de álamos, cayendo de un tanto en tanto, dejando tras de sí un rastro de sangre espesa que en un principio fue solo un goteo, pero termino siendo un torrente, unas dos esquinas antes de llegar a álamos. Ahora es una nueva escena, corolina tirada en la acera, la hora, el día se veía venir en el oriente, lento tocando delicadamente el cuerpo inerte de carolina, las farolas de esa calle han dejado de alumbrar, quizás igual las de esquina a esquina del Antonio, el pavimento aun solitario, y el frio se adueño por completo de carolina sacando cualquier pisca de calor, regándolo todo por el pavimento solitario, calor que aun era rojo escarlata pero con el paso de los minutos se va, convirtiéndose en un pequeño lunar para el suelo.
El día anterior carolino se levanto como de costumbre, afuera escucho al vendedor de tamales, abrió la ventana de par en par para mirar que tal estaba el día. Era precioso, el sol postrado en el cielo se adornaba con unas cuantas nubes sobre una montaña de un verde oscuro, con casitas pequeñas, algo parecido a un pesebre, se despojo su pijama y en su toca disco dio play a un CD de mercedes sosa que canto a la par de Alfonsina y el mar mientras las primeras gotas de la ducha caían en su cuerpo desnudo. Delicadamente paso la barra de jabón por sus piernas y entre ellas, dedico más de lo acostumbrado a jabonarse sus senos hasta el punto que sus pezones se irguieron, a la vez reflexionaba sobre el itinerario del día. Primero, subiría hasta la universidad ha recibir el parcial de lenguaje, segundo concertaría unos dos o tres detalles de la exposición de epistemología y por último se encontraría en el galpón con Alex para desayunar y besarse hasta el medio día. Irían a almorzar y finalizarían haciendo el amor toda la tarde. Al salir de la habitación la cacera alego que debía pagarle los cinco meses de arriendo atrasado o vendería su ordenador, el cual lo tenía empeñado hasta el día que pagase la cuenta. Tras una larga discusión salió algo furiosa para la universidad, al caminar por el puente de guadua que da al salón de clase, piso una mierda de perro, la cual robo unos cuantos minutos de su agenda. Al llegar al salón, la docente ya se ha retirado, ha dejado su parcial con una compañera, su calificación fue de dos con cinco, ella no comprendía el porqué de la mala calificación, ella sabía muy bien que la relación de metalingüística y la metafísica era nada más que un agujero negro en la cual ciertos códigos del ambiente y signos de pensamientos se encontraban en una constante pelea por la racionalidad y la continuidad de las cosas.
Hasta ahora la suma de las situaciones invade a carolina en una tristeza con algo de furia irónica y desconsuelo. Al llegar al galpón se encontró con Alex, tomaron asiento y ambos fumaban cigarrillo, Alex le comento que el día anterior se había acostado con manuela su mejor amiga, y con patricia la estudiante de ingeniería mecánica de tetas grandes; corolina no podía creerlo, pregunto todos los pormenores y entonces fue cuando la primera lagrima se dejo caer. Todo esto es una mierda, primero la vieja decrepita esa me cobra, luego una mierda en el zapato y posteriormente pierdo un parcial, y para cuando creía que nada podía ser peor, este idiota tranquilamente me dice que ha dormido con mi mejor amiga y además de eso hizo una total fiesta pagana con la de tetas grandes, pensaba carolina. Ha Alex lo mando a comer lo que en algún momento tuvo en su zapato, y se tomo dos botellas de aguardiente, diez cervezas, dos baretos, y dos cajas de vino.
Carolina abrió los ojos, se sintió algo mareada, intento levantarse pero un peso no la dejaba, reconoció un afiche del che pegado en la pared que Alex tenia. Que pasa, porque no he muerto, es que la muerte es el recuerdo constante de Alex e igual el millar de recuerdos que creí haber borrado. Al rato ve a Alex y se aproxima a ella con un vaso de jugo en la mano, le menciona que manuela ha llamado, ha dicho que pide disculpas por no haber llegado temprano para acompañarte a recoger el parcial. Carolina tomo el jugo y poco a poco fue muriendo en aquella calle a dos esquinas de álamos.

negro barandal


Dos horas más tarde pude dormir. Creo que soñé algo parecido a un chocolate o un pastel, lo comí y después de un zarpazo de nuevo sobre la cama. Pensaba en la prima Tania que después de ver la peli no dejo dormir hasta que comentara como fue que llego hasta aquí. Aquí es el planeta tierra, esa esfera de colores azules, verdes y amarillos que ve uno en películas como odisea en el espacio. Detesto cada vez que hace eso, llega el verano al que por acá se le dice vacaciones. Ella mi prima y su carro de niña rica llegan a casa, y con el calor infernal los lamentos de mi madre se ven cerca. Mi madre se molesta porque no puede ser igual de candente a mi prima, hija de la tía Úrsula. Papa desde la habitación se prepara con la mejor colonia haber si este año es el de su suerte y se va con la prima Tania; por lo tanto, se desencarga de mi madre, de mi abuelo, del perro sucio que mama cree uno más de nuestra distinguida familia, y por supuesto de mi, que busco el escondite más seguro en la cabaña del patio trasero; me fumo un cigarro e intento pasar lo mas desapercibido.
Una leve corriente de viento hace mover la cortina que da al patio, el sol intenta sin éxito adueñarse de aquel espacio libre de cortina, para cuando cree que es dueño del pedazo de ventana y piso, saz llega mi prima y me invita a pasear por la rivera del rio. En medio de la caminata recordé la escena del comedor. Pasaba mi mano por el barandal del rio, mis dedos poco a poco fueron tornándose manchados de un negro barandal, Tania es hermosa, ahora me doy cuenta que me interesa. Sus piernas largas y doradas, falda tan corta como la posibilidad de que por instante la cortina se detuviera y dejase dominar su eterna sombra por el sol, sus ojos azules como el cielo. Estas tierras ardientes y conspiradoras. Luego de varias cuadras de camino nos detuvimos, y mi prima supo que mis ojos tenían el brillo de la estela luminosa que se extendía por el rio desde la plazuela en el centro del parque hasta nuestros pies al otro lado del pueblo. La bese, luego me rechazo, en otra oportunidad me acepto. Su boca es tibia mejor que me lo imaginaba, su lengua filosa, de esas que cogen la tuya y le dan dos vueltas. De nuevo en casa me sentí en la mayor representación del alivio. Mi madre sirvió pavo, mi padre durmió mientras el abuelo decía la historia del aquel verano en el cual él y su amigo Duncan pusieron ese mismo barandal, que hoy sirvió para que mis ojos fueran la escusa para poder dormir con mi prima en la cabaña del patio.

las siete treinta

Las siete treinta
Y ahora que, si en estos mis tiempos, no se es capaz con la idea de imaginar un mundo mejor. Inalcanzablemente se intenta pero las armas del estado son tan fuertes que el mundo solo queda parafraseado. Conspiración absurda, promulgación de mitos urbanos que en realidad son una cadena escenarios que hemos olvidado. Somos la era urbana, misericordia a todos ellos que conocieron personalmente la muerte, la honestidad perdida pero recuperada por los medios de comunicación. Cuando no, que sucede pues con esta tierra, que vive con su tiempo y la conspiración del viento que se mueve entre las praderas y llanuras de la emblemática y cafetera Colombia, no se puede ser mas una deuda, yo no me debo a ningún gobierno extranjero. Porqué no te importo país perdido en la mísera facultad de ser capitalista, aunque la música puede ser pequeño refugio, y las letras la posibilidad de buscar. Melas medidas precisas para poder creer en esa mística felicidad, ahora puedo decir que me conmociono en este universo tan extraño, porque he recordado que hace no más dos horas estaba en el bus de esta mega autopista. Cruza mi ciudad, recrea mi vida de procesos. Me confunde un poco y me deja vivir un tanto ocupado para que ellos vivan mejor que yo, vil historia humana, algunos preguntan por qué me quejo pero el hambre no me deja pensar en nada más que sobrevivir esta pena. en cuanto a mis palabras les puedo decir una disculpa, pero es que nunca nos acostumbramos a ser totalmente racionales y consultar cual era la medida de la misma, ahora bien, debo recostarme ahora a pensar en una multitud de proyectos que son una apuesta diferente, puedo ser descriptivo pero a la suma soy y quiero ser un artista, aunque mañana camine desesperadamente a la universidad de la vida, pobre vida, se ve tan buena pero desearía que funcionara. Pregúntelo y responderé que no se mas, que podemos ser libres utópicamente cuando desaparezca la palabra y la realidad vuelva en sí de este ciclo, extravagante como la relatividad. que será de la energía que necesitemos para nosotros, la que nos impulsa a generar una nueva pasión, un nuevo encuentro, una calle solitaria en medio de la ciudad. Húmedas y frías calles. Mis pies encalambrados ya dispuestos a descansar. Estoy sobre la cama y son como las nueve, dos buses, un trasbordo. He llegado a esta mi prisión y palacio, donde no queda más que reposar, pero es la hora adecuada, ¿para no dormir más? puedo ser un miserable, regalaría el alimento al que hambriento este, somos humanos no animales señores, ¿pueden las niños dejar de vivir en las calles? recuperemos nuestra institución más importante, la familia, conciliemos con los sueños una hazaña tal como números hay en el planeta para demostrar que las palabras son infinitas y no pasajeras.